El despertador sonó a las 4:30 de la mañana y nos pusimos manos a la obra, a las 6 estabamos saliendo, teníamos un tramo largo por delante. Teníamos que desviarnos de la ruta para subir a Santa Fe y después volver a bajar a Albuquerque para finalmente llegar a Grants, que es donde nos quedamos hoy a hacer noche.
Han sido una jornada de extensas llanuras, con pueblos fantasmas y con poca actividad fotográfica, sólo las vias del tren nos hicieron compañía durante gran parte del trayecto.
Ha hecho mucho frío, niebla y mucha humedad que se condensaba sobre nosotros. Tuvimos que parar a cambiarnos de calzado, recurrimos a periódicos para aislarnos y a bolsas de plástico para aislar mejor las botas.
Conforme llegábamos a Santa Fe el cielo se abría y la niebla se disipaba, era otra cosa.
Comimos en Santa Fe Bite, según los entendidos las Mejor Hamburguesa de América, y qué hicimos? Pues comprobarlo... No se si se apreciará en las fotos pero había un kilogramo de carne ahí. Hicieron falta un par de cafés y un paseo por el pueblo para poder volver a montar la Harley.
Más rápido que deprisa tuvimos que salir de allí porque cantaban tormenta los paisanos de allí, y efectivamente llegando a Albuquerque nos pilló la tormenta. Buscamos refugio en una estación de servicio en la que encontramos también a un grupo de suizos haciendo la 66. Estuvimos allí hasta que amainó la tormenta. Fué entonces cuando llegó lo mejor de la jornada, el cielo se abrió y la ruta nos enseñó de nuevo todos sus encantos, las
montañas,los valles, los puentes de madera sobre los ríos, todo se veía con esos colores puros y vibrantes de cuando acaba de llover y se despeja el cielo.
Llegamos finalmente a Grants, una cervecita antes de caer rendidos en el hotel y a descansar que mañana nos espera un tute bueno y disfrutón.
Un saludo a todos.
Mañana más ;)
Iglesia de la Virgen de Loreto en Santa Fe
Catedral Basílica de Santa Fe












